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Estadías del desarrollo según Piaget.

14 Nov

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El niño: desarrollo y proceso de construcción del conocimiento.

Lectura: Estadías del desarrollo según Piaget.

Actividad: escribir ideas principales.

Piaget distingue 4 periodos en el desarrollo de las estructuras cognitivas.

Primer periodo.

 

Llega hasta los 14 meses, es el de la inteligencia sensorio-motriz, anterior al lenguaje y al pensamiento propiamente dicho.

No se repiten sin más las diversas reacciones reflejas, sino que incorporan nuevos estímulos que pasan a ser “asimilados”. Es el punto de partida para adquirir nuevos modos de obrar. Sensaciones, percepciones y movimientos propios del niño se organizan en lo que Piaget denomina “esquema de acción”.

A los 5 o 6 meses se multiplican y diferencian los comportamientos del estadio anterior. Incorporan los nuevos objetos percibidos a unos esquemas de acción ya formados (asimilación), los esquemas de acción se transforman (acomodación).

Bastara que unos movimientos aporten una satisfacción para que sean repetidos (reacciones circulares). La satisfacción (único objetivo) se disociara de los medios que fueron empleados para realizarse.

El mismo cuerpo infantil no esta disociado del mundo exterior, razón por la cual Piaget habla de un egocentrismo integral.

Categorías de todo conocimiento: categoría de objeto, espacio, tiempo y casualidad, lo que permitirá objetivar el mundo exterior con respecto al propio cuerpo.

Hasta el final del primero el niño no será capaz de considerar un objeto como un algo independiente de su propio movimiento y sabrá, además, seguir los desplazamientos de este objeto en el espacio.

Periodo Preoperatorio.

Llega aproximadamente hasta los 6 años, con posibilidad de representaciones elementales y gracias al lenguaje, asistimos a un gran progreso tanto en el pensamiento del niño como en su comportamiento.

A los 18 meses puede imitar unos modelos con algunas partes del cuerpo que no percibe directamente.

A medida que se desarrollan imitación y representación, el niño puede realizar los llamados actos “simbólicos”. Es capaz de integrar un objeto cualquiera en su esquema de acción como sustituto de otro objeto.

El niño todavía es incapaz de despegarse de su acción para pasar a representársela; con la mímica, simbólicamente, ejecuta la acción que anticipa.

La función simbólica tiene un gran desarrollo entre los 3 y 7 años. Al reproducir acciones vividas las asimila a sus esquemas de acción y deseos (afectividad), transformando todo lo que en la realidad pudo ser penoso y haciéndolo soportable e incluso agradable.

Inicialmente, el pensamiento del niño es plenamente subjetivo. Piaget habla de un egocentrismo intelectual durante el periodo preoperatorio.

El pensamiento sigue una sola dirección: el niño presta atención a lo que ve y oye a medida que se efectúa la acción, o se suceden las percepciones, sin poder dar marcha atrás. Es el pensamiento irreversible, y en ese sentido Piaget habla de preoperatividad.

La subjetividad de su punto de vista y su incapacidad de situarse en la perspectiva de los demás repercute en el comportamiento infantil.

Periodo de operaciones concretas.

Entre los 7 y 11 años. Gran avance en cuanto a socialización y objetivación del pensamiento.

El niño ya sabe descentrar, lo que tienen sus efectos tanto en el plano cognitivo como en el afectivo o moral.

No se queda limitado a su propio punto de vista, es capaz de coordinar los diversos puntos de vista y de sacar las consecuencias.

Todavía no puede razonar fundamentándose exclusivamente en enunciados puramente verbales, y mucho menos sobre hipótesis capacidad que adquirirá en el estado inmediato, o estadio del pensamiento formal, durante la adolescencia.

El niño empleara  la estructura de agrupamiento (operaciones) en problemas de seriación y clasificación. Puede establecer equivalencias numéricas independientemente de la disposición espacial de los elementos. La explicación de fenómenos físicos se hace mas objetiva.

Por mas que ya se coordinen las acciones en un sistema de conjunto, el pensamiento infantil avanza muy paso a paso.

El niño es capaz de distinguir aun de forma satisfactoria lo probable de lo necesario. Razona únicamente sobre lo realmente dado, no sobre lo virtual.

El niño no se limita al acumulo de información sino que las relaciona entre si, y mediante la confrontación de los enunciados verbales de las diferentes personas, adquiere conciencia de su propio pensamiento con respecto al de los otros. Corrige el suyo (acomodación) y asimila el ajeno. El pensamiento del niño se objetiva en gran parte al intercambio social.

Piaget habla de una evolución de ka conducta en el sentido de la cooperación.

Los niños son capaces de una autentica colaboración en grupo, pasando la actividad individual aislada a ser una conductora de cooperación.

El niño tiene en cuenta las reacciones de quienes le rodean, el tipo de conservación “consigo mismo”, que al estar en grupo (monologo colectivo) se transforma en diálogo o en una autentica discusión.

Periodo de las operaciones formales: la adolescencia.

 

Piaget atribuye la máxima importancia, en este periodo, al desarrollo de los procesos cognitivos y a las nuevas relaciones sociales que estos hacen posibles.

La aparición del pensamiento formal por el que se hace posible una coordinación de operaciones que anteriormente no existía.

Frente  unos problemas por resolver, el adolescente utiliza los datos experimentales para formular hipótesis, tiene en cuenta lo posible, y ya no sólo como anteriormente ocurría la realidad  que actualmente constaba.

En su razonamiento no procede gradualmente, pero ya puede combinar ideas que ponen en relación afirmaciones y negaciones utilizando operaciones proporcionales. Piaget cree sin embargo, que  la movilidad del lenguaje es, igualmente, un efecto de la operatividad del pensamiento como causa. En todo caso, se da una relación reciproca.

Los progresos de la lógica en el adolescente van a la par con otros cambios del pensamiento y de toda su personalidad en general. Piensa que hay que tener en cuenta siempre dos factores:  los cambios de su pensamiento y la inserción en la sociedad adulta, que obliga a una total refundición de la personalidad. La inserción en la sociedad adulta es, un proceso lento que se realiza en diversos momentos según  el tipo de sociedad.

El niño dejara de sentirse plenamente subordinado al adulto en la preadolescencia, comenzando a considerarse un igual. Comprende que sus actuales actividades contribuyen a su propio futuro así como al de la sociedad.

 
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Publicado por en noviembre 14, 2009 en resumen

 

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